Antún Batlle advierte que República Dominicana no está preparada para un terremoto de gran magnitud
DISTRITO NACIONAL, República Dominicana.-. El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle (Quique), advirtió este miércoles que República Dominicana no está prestando la debida atención al riesgo sísmico, pese a estar ubicada en una zona con fallas capaces de generar terremotos de gran intensidad, como los ocurridos recientemente en Venezuela y Colombia.
El dirigente político llamó a las autoridades a reforzar los planes de contingencia, realizar simulacros periódicos de evacuación y poner en marcha una campaña nacional que oriente a la ciudadanía sobre cómo actuar antes, durante y después de un movimiento telúrico.
“Los terremotos no se pueden predecir, pero sí podemos prepararnos para reducir sus consecuencias. Lo peor sería esperar que ocurra una tragedia para comenzar a tomar medidas”, expresó.
Antún Batlle consideró necesario identificar las comunidades y edificaciones más vulnerables, establecer rutas de evacuación y verificar que hospitales, escuelas, oficinas públicas, comercios y residenciales cuenten con protocolos de emergencia conocidos por sus ocupantes.
Sostuvo que aunque el país dispone de un Plan Nacional de Contingencia para Terremotos y en ocasiones anteriores se han realizado ejercicios de evacuación, “estas acciones deben mantenerse de manera permanente y extenderse a todos los sectores de la sociedad”.
Insistió que el país posee fallas capaces de provocar sismos de una magnitud similar o incluso superior a los registrados en Venezuela y Colombia, “por lo que tenemos que estar preparados para enfrentar escenarios como esos”.
“A nuestro juicio, muchos ciudadanos tienen la percepción de que no estamos suficientemente preparados para responder ante un desastre natural de grandes proporciones”, agregó.
Señaló que la ubicación de la isla de La Española, en la zona de interacción de las placas del Caribe y Norteamérica, obliga al país a mantener una política constante de prevención, orientación y vigilancia.
“No buscamos infundir miedo ni crear alarma. Queremos llamar la atención para que se actúe a tiempo. Nuestro territorio registra una actividad sísmica frecuente y no podemos comportarnos como si estuviéramos libres de peligro”, sostuvo.
También planteó revisar el cumplimiento de las normas de construcción y reforzar aquellas estructuras que, debido a su antigüedad, ubicación o falta de supervisión técnica, pudieran representar una amenaza para sus ocupantes.
“En nuestras ciudades existen numerosos edificios, viviendas y establecimientos levantados sin controles rigurosos y esa realidad eleva el riesgo de pérdidas humanas si se produce un terremoto fuerte”, apuntó.
El líder reformista recordó el terremoto ocurrido el 4 de agosto de 1946, considerado el más poderoso registrado en la República Dominicana, con una magnitud 8.1.
Explicó que aquel fenómeno generó un tsunami que arrasó varias comunidades del nordeste y provocó más de mil muertes.
“En aquella época predominaban las casas de madera y las ciudades tenían una población mucho menor. Imaginemos las consecuencias que podría tener hoy un evento de esa naturaleza, con grandes concentraciones urbanas y miles de edificaciones”, reflexionó.
Quique Antún afirmó que las tragedias provocadas por terremotos en otros países deben servir de advertencia para la República Dominicana.
“Todavía estamos a tiempo de prepararnos. La prevención, la educación y el fortalecimiento de las construcciones pueden marcar la diferencia entre una emergencia controlable y una catástrofe de consecuencias irreparables”, dijo finalmente.

Los comentarios están cerrados.