UNICEF alerta sobre el alto consumo de bebidas azucaradas y alimentos no saludables en la primera infancia

DISTRITO NACIONAL, República Dominicana.-. En vísperas del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora el 16 de octubre, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) llamó a fortalecer las políticas y acciones que garanticen a cada niña y niño, especialmente durante los primeros años de vida, el acceso a una alimentación variada, nutritiva, segura y adecuada para su desarrollo.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples, realizada con la metodología de Encuestas de Indicadores Múltiples por Conglomerados (ENHOGAR-MICS) 2025, evidencian importantes desafíos en la calidad de la alimentación de la primera infancia en República Dominicana.

Con una muestra efectiva de 29,676 hogares, esta encuesta constituye una fuente nacional de información para orientar las políticas públicas y fortalecer las intervenciones dirigidas al bienestar infantil.

Según los hallazgos, el 70.4 % de los niños y niñas de 6 a 23 meses consumió al menos una bebida azucarada. La categoría incluye bebidas comerciales, como jugos 100 % de fruta y bebidas a base de jugo, así como preparaciones caseras a las que se añadió algún tipo de endulzante.

“Garantizar una buena nutrición en la primera infancia implica mucho más que asegurar la disponibilidad de alimentos. Requiere mejorar la calidad de la alimentación complementaria, fortalecer la educación nutricional y asegurar que las familias puedan acceder a dietas saludables, variadas y asequibles”, afirmó Carlos Carrera, representante de UNICEF en República Dominicana.

Asimismo, el 38.5 % consumió alimentos clasificados como no saludables. Este indicador comprende categorías de alimentos con altos niveles de azúcar, sal o grasas no saludables, agregó.

UNICEF dijo que la situación se acentúa a medida que aumenta la edad. Entre los niños y niñas de 18 a 23 meses, el 53.8 % consumió alimentos no saludables, frente al 20.7 % de entre 6 y 8 meses, lo que subraya la importancia de acompañar a las familias durante la introducción y consolidación de los hábitos alimentarios.

Durante los primeros dos años de vida, una nutrición adecuada favorece el desarrollo cognitivo, contribuye a establecer hábitos alimentarios saludables y puede reducir el riesgo de sobrepeso, obesidad y enfermedades no transmisibles en etapas posteriores, precisó la agencia.

Por el contrario, dijo que el consumo frecuente de bebidas azucaradas y alimentos con exceso de azúcares, sodio y grasas trans puede desplazar alimentos más nutritivos y aumentar los riesgos para la salud, incluida la caries dental y el desarrollo de enfermedades relacionadas con la alimentación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que, a partir de los seis meses, la leche materna se complemente con alimentos variados, seguros y ricos en nutrientes, y desaconseja ofrecer a los niños y niñas de 6 a 23 meses bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido de azúcar, sal y grasas.

Al mismo tiempo, los resultados de ENHOGAR-MICS 2025 identifican una oportunidad para seguir avanzando: el 60.6 % de los niños y niñas de 6 a 23 meses alcanzó el umbral mínimo de diversidad alimentaria, definido como el consumo de alimentos pertenecientes a, al menos, cinco de ocho grupos alimentarios.

“Los primeros 1,000 días de vida representan una ventana fundamental para el desarrollo. Invertir en nutrición durante este período contribuye a mejorar la salud y el aprendizaje, favorece el desarrollo del potencial de cada niño y niña y puede ayudar a romper el ciclo intergeneracional de la pobreza y la malnutrición”, señaló Carrera.

En el Día Mundial de la Alimentación, la agencia internacional recuerda que combatir el hambre es solo una parte del desafío. El compromiso debe ser garantizar que cada niña y cada niño no solo tenga suficiente para comer, sino que reciba una alimentación nutritiva, variada, segura y adecuada para crecer, aprender y alcanzar su máximo potencial.

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