DISTRITO NACIONAL (República Dominicana).-. El titular de la Secretaría de Energía y Minas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Martin Matos, considera que el apagón del 23 de febrero, no debe interpretarse únicamente como el resultado de una falla puntual, sino como una señal de las limitaciones estructurales que todavía enfrenta el sistema eléctrico nacional.
Su comentario es a propósito del informe dado por las autoridades de las causas de la interrupción del suministro eléctrico; que impactó negativamente en la economía, creó grandes trastornos en el tránsito y en la rutina de la población.
Al referirse a la falla en una línea de transmisión de 138 kilovoltios que conecta las subestaciones de Hainamosa y Villa Duarte, el especialista y dirigente del PLD explicó que por esa razón, los sistemas eléctricos modernos incorporan protecciones automáticas que detectan la falla y aíslan el tramo afectado en cuestión de milisegundos.
“La salida repentina de una cantidad importante de generación redujo aún más la capacidad del sistema para equilibrar oferta y demanda, lo que terminó provocando la caída generalizada del suministro eléctrico”, dijo Matos tras explicar que unidades generadoras activan automáticamente sus propios sistemas de protección y se desconectan para evitar daños en sus equipos.
Reforzó sus argumentos significando que la desconexión de las unidades de generación es más bien una respuesta a la inestabilidad del sistema.
Luego de las explicaciones Martin Matos hace la recomendación de “fortalecer la red de transmisión, mejorar los mecanismos de respuesta automática ante desequilibrios y garantizar reservas operativas suficientes” son algunos de los aspectos a tomarse en cuenta en el debate técnico.
Es de opinión que la seguridad de un sistema eléctrico no depende de la ausencia de fallas, sino de su capacidad para resistir y recuperarse rápidamente. “Esa es la verdadera prueba de la solidez de una infraestructura energética”, apuntó en el artículo que titula “Apagón del 23 de febrero: más allá de la falla, lo que revela el sistema eléctrico dominicano”, publicado en Vanguardia del Pueblo.
“El apagón del 23 de febrero, más que un incidente aislado, ofrece una oportunidad para revisar con seriedad el nivel de resiliencia del sistema eléctrico dominicano y avanzar hacia una red más robusta, capaz de garantizar la continuidad del servicio incluso ante eventos inesperados”, concluyó.

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